
Decenas de azulejos de arcilla cocida, ensamblados en una superficie rectangular única, componen la representación de El Diluvio que creó Masséot Abaquesne, el ceramista de fayenza de Ruan, nacido alrededor de 1500 en Cherburgo y fallecido en 1564 en Sotteville-lès-Rouen. El conjunto se conserva en el Museo Nacional del Renacimiento, en el castillo de Écouen, y se vincula con los encargos que dio al taller el condestable Anne de Montmorency a mediados del siglo XVI.
Pertenece a un tríptico dedicado a la historia de Noé, con las otras dos partes tratando la construcción de la embarcación y el embarque. En la presente composición las aguas ya han retrocedido. La técnica explica mucho de lo que uno ve. Primera cocción a baja temperatura, cobertura con esmalte estannífero blanco, pintura sobre la superficie aún cruda con pigmentos de óxidos metálicos, cobalto para los azules, hierro para los castaños, antimonio para los amarillos, y un segundo paso por el horno. Las juntas de los azulejos permanecen visibles en toda su extensión, una cuadrícula de líneas finas que pasa indistintamente sobre nubes, rocas y cuerpos.
El arte cerámico de Abaquesne y la economía del paisaje
Arriba a la izquierda, entre nubes oscuras, una figura envuelta en un manto azul extiende su mano derecha hacia la derecha, mientras que en la esquina opuesta del cielo un ave traza su vuelo. El arca, de madera, con el habitáculo techado en la cubierta y el alto mascarón de proa, se ha posado en una ladera ocre, y en la proa se distinguen unas pocas, minúsculas figuras. La mitad izquierda se abre a macizos montañosos azulados y sauces, de origen noreuropeo todo ello, mientras que las rocas amarillentas a la derecha se alzan compactas.
Abajo, en la costa, las víctimas de la inundación se esparcen entre animales que no escaparon, un buitre negro se inclina, el agua brilla poco profunda. Las posturas de los cuerpos, con los audaces escorzos y los ejes retorcidos, delatan modelos de grabados de origen italiano, filtrados por la escuela de Fontainebleau.
(Traducido del texto griego por E. Georgiou)
