
En la parte oriental de las Espóradas del Norte, Alonissos despliega sus laderas boscosas sobre pequeñas calas y a menudo deja muy poco espacio entre los pinos y el mar. En torno a Patitiri se concentra hoy la vida de la isla, mientras que más arriba, en la vieja Alonissos, las casas se arriman unas a otras y las callejuelas se abren de pronto hacia el mar, visible desde algunos puntos por encima de los tejados.
Estos contrastes aparecen incluso en recorridos breves. Una ladera arbolada cede el paso a la roca desnuda; un poco más abajo asoma una cala con casas, y hacia las costas más apartadas la vegetación se aclara y el terreno se vuelve más áspero.
El verde de Alonissos y la forma de la costa
En el sur y el centro de la isla, donde el pino carrasco es un rasgo característico de la vegetación, los bosques se interrumpen con olivares y claros a través de los cuales se divisa el mar. Más al norte el paisaje cambia: los madroños forman en algunos puntos matorrales densos y hay extensiones de vegetación baja de tipo frigana. Esta diferenciación queda registrada en el estudio botánico de Cristina Cattaneo y Mauro Grano, disponible en ResearchGate.
Entre las colinas se abren pliegues más profundos y barrancos. Allí donde los árboles escasean, la piedra se hace más visible, a veces clara bajo el sol y a veces oscura a la sombra de una ladera que puede llegar hasta el agua. La línea de costa varía en consecuencia, con accesos suaves en algunas bahías y paredes rocosas abruptas un poco más allá.
Cerca de la orilla destacan los cambios de color. Sobre los guijarros claros el agua deja ver el fondo; hacia las zonas más profundas adquiere tonos turquesa más intensos, hasta que, fuera de la cala, se impone el azul.
Patitiri, la capital actual
Patitiri es el puerto principal y la capital actual de Alonissos; allí se concentran los servicios administrativos y buena parte de la actividad comercial. Los edificios suben por las laderas que rodean el puerto siguiendo la forma del terreno, y el frente marítimo enlaza la llegada de los barcos con el ir y venir cotidiano de la población. Su papel como centro moderno lo describe el Organismo de Medio Natural y Cambio Climático de Grecia (NECCA).
Desde el mar se aprecian mejor los sucesivos niveles de las casas, con los balcones asomando sobre los tejados más bajos y los árboles ocupando algunos huecos entre las construcciones. Al pasear por el muelle, la atención se desplaza hacia las barcas amarradas y las fachadas de los comercios, donde el espacio adquiere la escala de un recorrido diario.
El nombre remite a los patitiria, los lagares donde se pisaba la uva. La antigua relación de Alonissos con la producción de vino da a esta denominación un contenido local concreto, que ilumina la presentación histórica de ToposText, con referencias también al comercio del vino de la antigua Icos.
La vieja Alonissos sobre la colina
En la Chora, como se llama a la vieja Alonissos, el mar se contempla desde lo alto, más allá de los tejados y las laderas. Aquí estuvo el antiguo centro de la isla hasta el terremoto de 1965, que causó graves daños y llevó a parte de sus habitantes a trasladarse a Patitiri, un proceso que recoge ToposText.
La Chora actual conserva la disposición apretada de sus viviendas y la estrechez de sus pasos. Se percibe al caminar, cuando las fachadas se acercan entre sí y las calles cambian de dirección alrededor de los edificios; basta entonces una pequeña abertura para que reaparezca el mar, que un momento antes se había perdido detrás de un muro. En la parte más antigua, en torno al Kastro, esa concentración del caserío se acentúa.
De lejos domina la masa compacta de las casas sobre la colina. Dentro de las callejuelas, en cambio, la mirada se detiene en umbrales bajos y patios pequeños, y los tejados se ven a menudo desde un nivel inferior, entre muros que estrechan el cielo.
La luz de la tarde llega oblicua a algunas fachadas y deja otras en sombra, según el giro de la calle.
De Votsi a Steni Vala y Kalamakia
Los núcleos costeros menores se extienden sobre todo por la vertiente sudeste de Alonissos, donde las costas son en general más suaves que las del noroeste. En Votsi, Steni Vala y Kalamakia, los pequeños puertos vinculan el poblamiento con la pesca y el tráfico marítimo, una relación a la que alude también el estudio de Konaxis, publicado en ResearchGate.
En estas calas se acortan las distancias entre las casas y el agua. El muelle sigue el trazado de la orilla, las embarcaciones se amarran muy juntas y la ladera continúa justo detrás de los edificios, con árboles que a menudo llegan hasta los patios. En Votsi, las abruptas paredes rocosas de la ensenada dan a esa cercanía una intensidad especial.
Alargada y estrecha, la ensenada de Steni Vala deja que el mar penetre en la tierra entre las laderas. En Kalamakia el pueblo se agrupa alrededor del pequeño puerto, donde las barcas de pesca siguen formando parte de la escena delante de los comercios de la orilla.
Playas de distinto carácter
En Kokkinokastro llama la atención, ante todo, el color de la tierra. El cabo rojizo se adelanta sobre el mar y adquiere tonos anaranjados más profundos con la luz baja, como señala ToposText. Bajo esa mole rocosa la costa parece más expuesta, y el azul del agua realza todavía más el tono cálido del suelo.
Entre las playas conocidas de la isla figuran también Agios Dimitrios y Leftos Gialos, junto con Chrysi Milia, según el NECCA. De una playa a otra cambian la amplitud de la bahía y la distancia entre la vegetación y el agua; en unos sitios la mirada pasa casi sin obstáculos hacia mar abierto y en otros queda encerrada entre cabos cercanos.

En las playas de guijarros merece atención lo que sucede en los primeros metros de agua. Las piedrecillas se ven bajo las ondulaciones, se oscurecen en cuanto se mojan y parecen deformarse con cada movimiento de la superficie. Más afuera, cuando el fondo deja de distinguirse, el mar toma un color más profundo y los extremos arbolados de la bahía quedan a un lado.
El paisaje marino más allá de la orilla
Alonissos forma parte del Parque Nacional Marino de Alonissos y las Espóradas del Norte, creado en 1992, que abarca islas e islotes vecinos junto con sus aguas. Tiene especial importancia la protección de la foca monje del Mediterráneo, para la cual Piperi constituye una zona de reproducción crucial y el núcleo del Parque, según el NECCA.
Desde las costas de Alonissos, las islas vecinas aparecen unas veces con un perfil nítido y otras más desvaídas, envueltas en la calima. En una cala resguardada el agua puede permanecer casi inmóvil junto a tierra, mientras que un poco más lejos se distinguen pequeñas ondulaciones, allí donde termina el abrigo del cabo.
Fuentes y bibliografía
- Cattaneo, C. y Grano, M. (2011). Indagine preliminare sulla flora dell’isola egea di Alonissos (Sporadi settentrionali, Grecia). Bollettino della Società Naturalisti «Silvia Zenari», 35, pp. 81–100.
- Konaxis, I. (2020). Alonissos Island and the Northern Sporades Marine National Park as a Strategic Socio-Economic Node for the Culture of the Aegean Sea. American Research Journal of Humanities & Social Science, 3(10), pp. 49–53.
- ToposText. (s. f.). Ikos (Alonnisos). Entrada geográfica e histórica.
- Organismo de Medio Natural y Cambio Climático (NECCA). (s. f.). Εθνικό Θαλάσσιο Πάρκο Αλοννήσου – Βορείων Σποράδων, Ανατολική Σκόπελος [Parque Nacional Marino de Alonissos y las Espóradas del Norte, Skópelos oriental].
- Organismo de Medio Natural y Cambio Climático (NECCA). (s. f.). Μονάδα Διαχείρισης Σποράδων [Unidad de Gestión de las Espóradas]. Apartados sobre el medio natural y el poblamiento.