Sousta y mantinadas en Olympos de Kárpatos: el orden del glenti sentado

Un músico que toca el laúto junto a un sacerdote y otros comensales en un glenti sentado al aire libre, con una mujer vestida a la usanza tradicional al fondo.
Glenti sentado en Olympos, con un músico que toca el laúto y comensales en torno a la mesa.

En Olympos, en la isla de Kárpatos, el derecho a abrir el canto depende del lugar que el grupo reconoce a cada cual y de la responsabilidad de conducir un diálogo capaz de prolongarse durante horas. En torno a la mesa, los participantes siguen cuanto se dice, aguardan el momento oportuno para responder y componen mantinadas dirigidas a personas concretas. La sucesión de los cantos y el paso al baile se ajustan a un orden que todos conocen, aun cuando nadie necesite recordarlo.

De la mesa compartida a la primera mantinada

El glenti sentado surge en circunstancias muy diversas, desde un encuentro en el café del pueblo hasta la fiesta patronal, y su duración depende del motivo y de la compañía. En el registro que Foteini Margariti dedica a la fiesta de Vroukounda, tras la comida en común los sacerdotes y los cantores entonan troparios. Sigue el brindis nominal del sacerdote al protomeraklís, que asume entonces el canto de mesa «Άρχοντες τρων και πίνουσι» (“Los señores comen y beben”) y, a continuación, la primera mantinada. Se trata de una apertura ritual precisa, ligada a la fiesta y a quienes participan en ella.

Los cantos de mesa y los syrmatiká tienen letras recibidas de la tradición oral. La mantinada del glenti, en cambio, nace para la ocasión, a medida que avanza la conversación. El participante experimentado domina ambos géneros y sabe, además, cómo pasa el grupo del uno al otro.

Quién es reconocido como «primero»

La primacía presupone el reconocimiento de los demás. En la tradición de Kárpatos, el meraklíki —esa mezcla de gusto y entrega al arte del glenti— lo valora la comunidad y, más en concreto, los corrillos de cantores, que sopesan a la vez la capacidad poética y la talla moral de la persona. Pesa sobre todo su habilidad para mantener unido al grupo y animar a los demás a intervenir. El protomeraklís asume así la responsabilidad de la marcha del glenti, y su destreza se pone a prueba una y otra vez ante sus convecinos.

No menos precisas son las obligaciones de quien toma la palabra. El Inventario Nacional recoge que, si dos personas empiezan a la vez, se cede la precedencia al de más edad o al meraklís reconocido como mejor, a una autoridad o a la persona en cuyo honor se celebra el glenti. Se exige además atención al tema y al cantor, sin conversaciones paralelas. La respuesta del siguiente debe ajustarse a lo que acaba de oírse.

El verso de quince sílabas como diálogo cantado

Dos versos de quince sílabas con rima forman la mantinada, con la cesura característica que separa un hemistiquio octosílabo de otro heptasílabo. En el estudio etnomusicológico de Mélanie Nittis se describe cómo el improvisador canta su dístico por fragmentos y se sirve de repeticiones e interjecciones para acomodar las palabras a la melodía. Los demás hombres repiten a coro los hemistiquios, salvo el último, con lo que el cantor gana tiempo para dar forma a lo que sigue. La respuesta posterior se inscribe en el mismo hilo temático.

Son muchas las tonadas, los skopí, que sostienen este diálogo, con variantes y preferencias locales. Los músicos saben qué tonada favorece a cada cantor y ajustan el acompañamiento para respaldar su esfuerzo versificador. El saber del instrumentista incluye, pues, esta familiaridad con las personas del grupo.

La nueva mantinada la escuchan personas que a menudo recuerdan otras más antiguas. Nittis subraya la importancia de esa memoria, ya que repetir un dístico ya cantado choca con la norma de la creación improvisada. El poiitaris, el poeta popular, compone ante oyentes que conocen bastante bien lo dicho en reuniones anteriores.

La lira y los cascabeles de halcón

Sostiene la palabra cantada la lira de Kárpatos, mientras que los pequeños cascabeles del arco, los gerakokoudouna o «cascabeles de halcón», añaden un sonido rítmico a su movimiento. El laúto aporta el acompañamiento rítmico y armónico, y la tsambouna ocupa un lugar propio en el conjunto de Olympos. El estudio de Nittis distingue estas funciones y examina cómo los instrumentos apoyan las voces e invitan a los presentes a sumarse.

La importancia de la lira alcanza también a su construcción. Eirini Beina, en su tesis doctoral sobre la organología de Kárpatos, estudia el instrumento dentro del entorno cultural de la isla y lo aborda como portador de identidad local. Los constructores, a menudo intérpretes ellos mismos, conceden especial valor a conservar su forma antigua, porque la vinculan con la continuidad de su tradición musical. Sus decisiones atañen, por tanto, al modo en que la comunidad reconoce su propio sonido.

La sousta y el paso al baile

La sousta forma parte del repertorio más amplio de Kárpatos, pero la secuencia dancística del glenti de Olympos tiene su propio desarrollo. La descripción etnográfica de Nittis sigue el paso del lento Kato choros al Gonatistós y, después, al más rápido Pano choros. La autora documenta asimismo una sousta en el programa que presentaron músicos de Olympos en Francia. Su presencia en el repertorio queda, por tanto, acreditada, sin que su nombre se identifique con toda la secuencia local de danzas.

También en el baile hay responsabilidades bien definidas: el kavos guía, y el resto de posiciones contribuye a que la cadena de danzantes avance con fluidez. Las mujeres, cuya participación en el diálogo improvisado público se limita tradicionalmente a ciertas celebraciones familiares, desempeñan un papel activo en el baile.

La investigación de Nittis pone de relieve, además, su contribución a la memorización de las mantinadas, e incluso a su anotación en cuadernos. Allí se conservan palabras dichas en su día sobre convecinos concretos, junto con el recuerdo de las ocasiones en que se oyeron.

Fuentes y bibliografía

  • Margariti, Foteini (2021). Το Ολυμπίτικο γλέντι ως στοιχείο άυλης πολιτιστικής κληρονομιάς. Μελέτη περίπτωσης το πανηγύρι του Αγίου Ιωάννη στην Βρουκούντα της Ολύμπου Καρπάθου [El glenti de Olympos como elemento del patrimonio cultural inmaterial: estudio de caso de la fiesta de san Juan en Vroukounda, Olympos de Kárpatos]. Trabajo de fin de máster, Universidad del Peloponeso.
  • Beina, Eirini (2011). Η καρπάθικη λύρα: μια εθνογραφική προσέγγιση στην πολιτισμική οργανολογία: μουσικά όργανα και πολιτισμική ταυτότητα της Καρπάθου [La lira de Kárpatos: una aproximación etnográfica a la organología cultural: instrumentos musicales e identidad cultural de Kárpatos]. Tesis doctoral, Universidad Jónica.
  • Ministerio de Cultura de Grecia (2019). Καρπάθικο Γλέντι [El glenti de Kárpatos]. Inventario Nacional del Patrimonio Cultural Inmaterial de Grecia.
  • Ministerio de Cultura de Grecia (2020). Ολυμπίτικο Γλέντι [El glenti de Olympos]. Inventario Nacional del Patrimonio Cultural Inmaterial de Grecia.
  • Nittis, Mélanie (2022). «Une oralité fonctionnelle à l’ère du numérique : le cas d’Olympos (Karpathos, Grèce)». Martor, 27, pp. 113–131.
  • Nittis, Mélanie (2025). «La mise en spectacle d’un rituel : le cas du glenti d’Olympos». L’ethnographie, 10.